Diagnóstico médico de la piel
La Dra. Carmen Muñoz evalúa el tipo de acné (activo, inflamatorio, hormonal o cicatricial) y su grado de afectación para diseñar el tratamiento más adecuado.
Mejoramos la textura de tu piel y controlamos el acné con un abordaje médico personalizado, adaptado al tipo de acné y a cada paciente.
El acné es una afección cutánea frecuente que puede afectar tanto a adolescentes como a adultos. Se produce por una combinación de factores hormonales, inflamatorios y bacterianos que generan obstrucción en los poros y la aparición de granos, puntos negros o cicatrices.
En la Clínica Dra. Carmen Muñoz lo abordamos desde una visión médica integral, combinando tratamientos específicos para controlar la inflamación, reducir las marcas y mejorar la calidad de la piel. Cada protocolo se diseña de forma individual tras una valoración médica completa.
La mejor prueba del trabajo médico es la evolución de la piel a lo largo del tratamiento. Cada caso parte de un diagnóstico y de un plan pensado para esa piel en concreto.
Imágenes de un paciente real de la clínica, publicadas con su consentimiento. El resultado, la evolución y la duración pueden variar en cada persona; la indicación se decide siempre tras una valoración médica.


Del diagnóstico al mantenimiento, cada fase busca controlar el acné activo, cuidar la piel y prevenir las marcas a largo plazo.
La Dra. Carmen Muñoz evalúa el tipo de acné (activo, inflamatorio, hormonal o cicatricial) y su grado de afectación para diseñar el tratamiento más adecuado.
Según el caso, combinamos distintas técnicas médico-estéticas:
Tras la mejora, se establece un plan de mantenimiento médico y seguimiento para prevenir brotes y mejorar la textura cutánea a largo plazo.
Los resultados dependen de cada piel, pero estos son los objetivos que perseguimos con seguimiento médico.
Reduce granos, puntos negros y lesiones inflamatorias.
Regula la producción de sebo y mejora el equilibrio cutáneo.
Minimiza las marcas y cicatrices postacné.
Afina el poro y mejora la textura de la piel.
Disminuye la inflamación y el enrojecimiento.
Busca resultados visibles y duraderos con seguimiento médico.
Según el diagnóstico, el acné puede abordarse con una o varias de estas técnicas. La combinación se decide siempre en consulta.

Exfolia la piel y elimina células muertas, favoreciendo la regeneración cutánea. Ideal para mejorar textura, manchas y poros dilatados.
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Trabaja el enrojecimiento, las marcas pigmentadas y la bacteria implicada en el acné, mejorando el tono y la uniformidad.
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Microinyecciones de vitaminas y ácido hialurónico no reticulado que estimulan la regeneración y ayudan a reducir la inflamación.
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Cuéntanos qué te preocupa y te diremos qué opciones tienen sentido en tu caso.
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